Desde la Plataforma Salvemos la Casa de Campo denunciamos la tala de árboles de gran porte que se está produciendo en las inmediaciones de la carretera de Ciudad Universitaria (Paseo de los Robles), así como la persistencia de tendidos eléctricos aéreos que atraviesan este espacio protegido. Hemos presentado un escrito ante la Dirección General competente solicitando una inspección urgente, la suspensión cautelar de las talas y la aclaración de las autorizaciones, responsabilidades y controles ambientales aplicables.
Talas en el Paseo de los Robles
Durante los últimos días de octubre se han cortado árboles de gran tamaño, con una antigüedad estimada superior a 70 años, junto a la carretera de Ciudad Universitaria. A fecha de presentación del escrito se habían talado cuatro ejemplares.
Los trabajos se están realizando de forma progresiva y poco visible: a primera hora de la mañana, con vehículos ocultos y retirada inmediata de los árboles talados. Esta forma de actuar dificulta el seguimiento público y genera dudas razonables sobre la motivación, la autorización administrativa y la evaluación ambiental de la actuación.
La Ley 8/2005, de Protección y Fomento del Arbolado Urbano de la Comunidad de Madrid, prohíbe la tala del arbolado protegido sin autorización previa de la Administración competente y establece que, cuando la tala sea la única alternativa viable, debe acreditarse la inviabilidad del trasplante mediante informe técnico y procederse a la reposición con ejemplares adultos de la misma especie.
Un patrimonio natural en retroceso
Esta no es la primera pérdida relevante de arbolado en la zona. Junto al arroyo del Portugués se talaron pinos de gran envergadura, con una antigüedad estimada superior a 150 años, cuya existencia puede comprobarse aún en los tocones.
Cuando aquella actuación fue comunicada a la dirección del parque, se nos informó de que esta no disponía de competencias para decidir o impedir los cortes. Por ello, exigimos conocer qué entidad, empresa o servicio ha ordenado o ejecutado las talas actuales, bajo qué autorización se amparan y si se han realizado los informes técnicos, la evaluación de alternativas y la justificación ambiental exigibles.
Tendidos eléctricos en un parque histórico
La Casa de Campo está atravesada, al menos, por dos líneas eléctricas de 220 kw y varias líneas de media tensión:
Una línea de 220 kV entre la subestación próxima al puente de los Franceses y su salida por las inmediaciones del arroyo del Portugués.
Otra línea de 220 kV desde la vía ciclista de la zona sur hasta la puerta de Somosaguas.
Una línea de media tensión asociada a Renfe, desde el oeste del parque, en la M-503, hasta el puente de los Franceses.
Otra línea de media tensión paralela al vallado, desde las vías férreas hasta el Club de Campo.
Estas infraestructuras aéreas generan impacto electromagnético en su entorno, un grave impacto visual y paisajístico, y una presión constante sobre la masa arbórea: su mantenimiento exige abrir y conservar franjas libres de vegetación, lo que se traduce en talas y podas intensas.
La Ordenanza General de Protección del Medio Ambiente Urbano de Madrid establece, en su artículo 197, que las redes de servicios que deban atravesar zonas verdes deben hacerlo de forma subterránea, debidamente canalizadas y señalizadas.
Lo que exigimos
Solicitamos a la Dirección General competente:
Una inspección urgente de las zonas afectadas, especialmente en la carretera de Ciudad Universitaria y el arroyo del Portugués.
La suspensión cautelar de las talas de árboles de gran porte hasta que se acredite su necesidad técnica, la autorización correspondiente y la inexistencia de alternativas menos lesivas.
Que se sustituya la tala por podas proporcionadas y respetuosas con la estructura del árbol, limitadas a garantizar la seguridad y las distancias necesarias respecto de los tendidos.
Un análisis de la legalidad y adecuación ambiental de los tendidos eléctricos aéreos que cruzan la Casa de Campo.
Información pública sobre las competencias, autorizaciones y controles ambientales aplicables, así como sobre las medidas previstas para evitar la pérdida progresiva del arbolado histórico y de alto valor paisajístico del parque.
La Casa de Campo no es un terreno cualquiera: es un parque histórico y natural, un patrimonio compartido y un refugio de biodiversidad para Madrid. No podemos aceptar que su arbolado desaparezca de forma silenciosa, sin información, sin control público y sin una alternativa ambiental debidamente justificada.
Salvemos la Casa de Campo permanecerá atenta a la respuesta de la Administración y reclamará todas las medidas necesarias para proteger el patrimonio natural del parque.